martes, 27 de junio de 2017

Dia del Periodista

El 27 de junio celebramos en Venezuela el Día Nacional del Periodista, en homenaje a la salida,  en 1818, del primer número de El Correo del Orinoco, creado por Simón Bolívar, con la colaboración de Germán Roscio, Zea, Palacio, Fajardo, Ramos, Francisco Soublette y Cristóbal Mendoza, entre otros.
 Esta fecha fue acordada por la Asociación Venezolana de Periodistas en apoyo a la propuesta de Guillermo García Ponce, enviada en 1964 desde el Cuartel San Carlos donde estaba preso, acusado de rebelión militar, a Valencia donde se celebraba la cuarta Convención Nacional de la Asociación Venezolana de Periodistas (AVP), posteriormente sustituida por el Colegio de Periodistas de Venezuela (CPV) hoy Colegio Nacional de Periodistas (CNP), que acordó que el Día del Periodista se celebrara el mismo día en que salió por primera vez El Correo del Orinoco.

La propuesta de García Ponce fue rechazada al principio porque privaba un criterio conservador, que no aceptaba los cambios, por lo que siempre salía derrotado en las asambleas. Pero en esa oportunidad hubo un debate y la convención votó a favor de su tesis.

El Día Nacional del Periodista es realmente una fecha histórica, así lo asume el Colegio Nacional de Periodistas, constituido en 1976 por mandato de la primera Ley de Ejercicio del Periodismo (1972).

En diciembre de 1994, la vigente Ley de Ejercicio del Periodismo, ratificada en todas y cada una de sus partes por sentencia de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, en julio de 2004, lo mantiene en los siguientes términos: “Artículo 40.- El Día Nacional del Periodista Venezolano será el 27 de junio de cada año, en conmemoración del nacimiento de El Correo del Orinoco en 1818”.


Salvador Allende

26/06/2017

Salvador Allende.

(Salvador Allende Gossens; Valparaíso, 1908 - Santiago de Chile, 1973) Político chileno, líder del Partido Socialista, del que también fue cofundador en 1933. Fue presidente de Chile desde 1970 hasta el golpe de estado dirigido por el general Augusto Pinochet el 11 de septiembre de 1973, día en que falleció en el Palacio de la Moneda, que fue bombardeado por los golpistas.

Salvador Allende perteneció a una familia de clase media acomodada. Estudió medicina y, ya desde su época de estudiante universitario, formó parte de grupos de tendencia izquierdista. Más tarde, alternó su dedicación a la política con el ejercicio profesional. Participó en la elección parlamentaria de 1937, y salió elegido diputado por Valparaíso. Fue ministro de sanidad del gabinete de Pedro Aguirre Cerdá entre 1939 y 1942. A partir de entonces se convirtió en líder indiscutible del partido socialista.

En 1952, 1958 y 1962 se presentó a las elecciones presidenciales. En la primera ocasión fue temporalmente expulsado del partido por aceptar el apoyo de los comunistas, que habían sido ilegalizados, y quedó en cuarto lugar. En 1958, con el apoyo socialista y comunista, quedó en segundo lugar tras Jorge Alessandri.

En 1964 fue derrotado por Eduardo Frei Montalba, que propugnaba un programa de "revolución en libertad", cuyos puntos sustantivos eran la reforma agraria, el establecimiento de un programa destinado a incrementar la participación de la ciudadanía, la chilenización del cobre (es decir, el control por el estado de los beneficios de su explotación) y la realización de una reforma educacional. La candidatura de Allende, que encabezaba el FRAP, conformado por la alianza de socialistas y comunistas, sólo suponía diferencias de ritmo y envergadura. El FRAP proponía nacionalizar la totalidad de las empresas cupríferas, transformándolas en propiedad social por medio del Estado, y una reforma agraria de mayor alcance.

El resultado de las elecciones presidenciales del 4 de septiembre de 1964 fue claro y definitivo. Eduardo Frei obtuvo el 56,9% de los votos, en tanto que Salvador Allende lograba el 38,93% del total. La "revolución en libertad" estaba concebida como un intento de modificar las estructuras fundamentales del país, pero en un marco de democracia y respeto al orden institucional. Las críticas que desde un comienzo surgieron hacia el gobierno de Frei tuvieron su origen en la naturaleza de las medidas a tomar. Para la derecha, las transformaciones propuestas tenían un repudiable carácter socialista. Para la izquierda, eran sólo intentos reformistas, condenados al fracaso por su propia banalidad.

En paralelo con el avance de importantes medidas sociales, el panorama político durante el gobierno de Frei Montalva fue de aumento de la polarización, incluso en el interior del Partido Democratacristiano, que sufrió importantes divisiones, así como el desligamiento de sectores de su juventud hacia posturas más vinculadas a la izquierda. Por fin, las elecciones parlamentarias de 1969 mostraron la nueva situación política del país, en tanto sus resultados apuntaron a perfilar tercios irreconciliables, en gran medida debido a la disminución del apoyo al centro político y el fortalecimiento de las opciones de izquierda y de derecha.

Esta situación se reflejaría con mayor claridad en las elecciones presidenciales de 1970, marcadas por el enfrentamiento de proyectos de sociedad antagónicos e imposibles de conciliar. En ellas resultó victoriosa la alianza de comunistas, socialistas, sectores del radicalismo y el MAPU en la llamada Unidad Popular, que estaba encabezada por Allende, con el 36, 3 % de los sufragios. El estrecho margen de diferencia con los votos recibidos por los otros dos candidatos, Jorge Alessandri por la derecha y Radomiro Tomic por la Democracia Cristiana, obligó a que la elección de Allende fuera ratificada por el congreso, en el que se enfrentó a una fuerte oposición. Por fin, el 24 de octubre de 1970, tras lograr el apoyo del Partido Demócrata Cristiano con la firma de un Estatuto de Garantías Democráticas que se incorporaría al texto constitucional, Salvador Allende fue proclamado presidente.

La presidencia de Allende

Desde la fecha de comienzo del mandato (el 3 de noviembre), las dificultades que el nuevo gobierno debió enfrentar fueron inmensas. Ya antes de la asunción presidencial se realizaron intentos por abortar el proceso, el más grave de los cuales terminó con el asesinato por parte de un comando de ultraderecha apoyado por la CIA del Comandante en Jefe del Ejército, general René Schneider, que era un decidido partidario de la subordinación del poder militar al civil.

A pesar de ello, la Unidad Popular, una vez en el gobierno, emprendió la realización de su plan de acción, el cual ponía énfasis en la profundización de las medidas reformistas iniciadas por la administración anterior. Así, se amplió el volumen de tierras expropiadas y se inició la socialización de importantes empresas hasta entonces en manos privadas, las cuales pasaron a ser dirigidas por cooperativas de trabajadores asesorados por funcionarios proclives al Gobierno. Además, se concretó la nacionalización del cobre, sin pago de indemnizaciones a las empresas norteamericanas, lo cual significó el enfrentamiento con los Estados Unidos, quienes a partir de ese momento apoyaron abiertamente a los grupos opositores al gobierno socialista.

Esta oposición se estructuró en distintos frentes; en lo político, en un parlamento en el cual representantes de derecha y democratacristianos actuaban unidos; en el plano de lo ilegal, en los grupos de carácter terrorista que dinamitaron torres de alta tensión y líneas férreas. A pesar de esta rígida oposición, el Gobierno de Allende contó con un apoyo importante por parte de la ciudadanía, en particular de los sectores populares, que se veían directamente beneficiados. En efecto, el Estado subsidiaba gran parte de los servicios básicos, además de apoyar a organizaciones de trabajadores, campesinos y pobladores urbanos en sus demandas de participación.

Este apoyo a la presidencia de Allende se demostraría claramente en las elecciones parlamentarias de 1971 y las municipales de 1973, en las cuales los partidos de la Unidad Popular crecieron en número de votos. Junto con ello, el discurso político de los partidos de izquierda fue adquiriendo tintes cada vez más radicales, en tanto que el enfrentamiento abierto con los grupos opositores se hacía realidad en las calles e indicaba una situación de lucha de clases a sus ojos inevitable.

Acciones de grupos como el MIR y sectores del Partido Socialista venían a confirmar este diagnóstico, al considerar urgente la creación y el fortalecimiento de instancias de "Poder Popular" que fueran alternativas a los estrechos marcos que la institucionalidad prefijaba para una posible construcción de una sociedad socialista. Este intento, conocido como la "Vía chilena al socialismo", conoció el interés y el apoyo de sectores de todo el mundo, en particular desde el Bloque Soviético, Cuba y los Países No Alineados, lo que se traducía en el envío de ayuda material y asesores industriales.
A pesar de todo ello, una serie de problemas vinieron a polarizar aún más a la sociedad chilena bajo la presidencia de Allende, en gran medida debido a causas económicas. La inflación se hizo incontrolable, ya que las alzas salariales y los gastos del Estado fueron financiados con emisión de circulante sin base de sustentación en la producción, la cual se vio disminuida y contraída como consecuencia del bloqueo iniciado por los Estados Unidos y el permanente conflicto que vivían muchas empresas, en virtual paralización permanente por la falta de recursos. A ello se agregaban problemas de distribución de alimentos y bienes, lo que hacía difíciles las condiciones de vida del común de la población.

Este clima de desabastecimiento y crisis, azuzado por los distintos sectores políticos, se tradujo en numerosas movilizaciones a favor y en contra del gobierno de Allende, la más importante de las cuales fue la paralización del yacimiento de cobre de El Teniente, junto a la huelga de los gremios de transportistas, que prácticamente inmovilizó el traslado de bienes de un punto a otro del país. A ello se sumaban conflictos en la universidad y en los colegios profesionales (médicos y profesores fundamentalmente), que dibujaban una división profunda en todos los ámbitos de la vida nacional.


Ante tal situación, el presidente decidió tomar, ya en 1973, medidas que sirvieran como vehículos de diálogo y negociación con la oposición democratacristiana, tales como el ingreso de importantes figuras militares al gabinete, representadas por el Comandante en Jefe, general Carlos Prats, y la oferta de realizar un plebiscito para consultar a la ciudadanía en torno a la continuidad del régimen o la convocatoria a nuevas elecciones. A estas medidas siguió un endurecimiento en las posiciones más radicales de la izquierda, que proponían al Primer Mandatario el cierre del Congreso y la utilización de Facultades Extraordinarias para gobernar.

La derecha y algunos sectores de la Democracia Cristiana consideraron la situación insoluble, por lo que decidieron, de forma más o menos abierta, recurrir al recurso del golpe de estado militar contra el presidente Allende. En junio de 1973 hubo un primer intento de golpe, conocido como "El Tancazo": un regimiento de blindados de la capital se alzó contra el gobierno, pero las fuerzas leales, encabezadas por Prats, lograron dominar la situación.

Finalmente, el 11 de septiembre de 1973, el general Augusto Pinochet encabezó un golpe militar, durante el cual bombardeó el palacio de la Moneda, sede del gobierno. El presidente Allende rechazó las exigencias de rendición y murió en el palacio presidencial. En 1990 su cuerpo fue exhumado de la tumba anónima en la que se hallaba, y recibió en Santiago un enterramiento formal y público.

Facilitadores Pedro Araujo.
Deysi Lares

lunes, 26 de junio de 2017

Dia Internacional Contra Las Luchas de las Drogas

Cada 26 de junio para reforzar la acción y la cooperación con el fin de alcanzar una sociedad libre del consumo de drogas. En la resolución se recomiendan medidas adicionales al informe y las conclusiones de la Conferencia Internacional sobre Tráfico Ilícito y Abuso de Drogas de 1987.
La Asamblea General mantuvo un periodo extraordinario de sesiones dedicado a las drogas en abril de 2016, la cual marcó un hito en la aplicación de los objetivos recogidos en la «Declaración Política y Plan de Acción sobre Cooperación Internacional hacia una Estrategia Integral y Equilibrada contra el Problema Mundial de las Drogas», de 2009, en el que se definieron las medidas a tomar y los objetivos a cumplir por los Estados Miembros para antes de 2019.
El documento resultante del periodo extraordinario de sesiones de la Asamblea General propone recomendaciones para reducir la oferta y la demanda, así como para mejorar el acceso a medicamentos controlados y restringir su desvío al mercado ilegal. También se tratan cuestiones relacionadas con los derechos humanos, los jóvenes, los niños, las mujeres y lascomunidades; otros problemas incipientes, como las nuevas substancias psicoactivas; el fortalecimiento de la cooperación internacional; y vías alternativas de desarrollo. El texto destaca la importancia de que existan políticas y prácticas condenatorias razonales a nivel nacional para los delitos relacionados con las drogas y apoya la prevención y el tratamiento.



sábado, 24 de junio de 2017

24 De Junio. Afiches Conmemorativos

24/06/2017















Facilitador Pedro Araujo.

24 De junio. Muerte de Negro Primero

24/06/2017.
24 de Junio de 1821. Muerte de Pedro Camejo



Pedro Camejo nació en San Juan de Payara, Estado Apure en 1790. El apodo de Negro Primero que le distinguía se había inspirado en su bravura y destreza en el manejo de la lanza. Vecino de Achaguas o de San Juan de Payara. Había sido esclavo de Vicente Alonzo, de Apure.

Pedro Camejo o Negro Primero era una persona de escasa preparación intelectual, aun cuando poseía una mente ágil y despierta. A comienzos de la Guerra de Independencia formó parte del ejército realista. En 1816 sentó plaza en las filas republicanas en las fuerzas que mandaba el general José Antonio Páez en Apure.

En 1816, el teniente Camejo y el presbítero Trinidad Travieso intercedieron ante el general Páez, en favor del teniente José María Córdoba (más tarde general de división), quien había sido condenado a muerte por un Consejo de Guerra, por el delito de deserción.

En 1818, cuando el general en jefe Simón Bolívar llegó a San Juan de Payara, durante el desarrollo de la campaña del Centro, vio a Camejo por primera vez. La corpulencia del guerrero y las referencias que le dio el general Páez, despertaron en Bolívar su interés y en la breve charla que sostuvieron, Bolívar le formuló algunas preguntas, las cuales fueron respondidas por Camejo con ingenuidad y sencillez; al explicar la razón que le llevó a sentar filas en el ejército republicano, dijo que fue inicialmente la codicia; pero que luego comprendió que la lucha tenía otros propósitos más elevados.

Fue uno de los 150 lanceros que participaron en la batalla de las Queseras del Medio (2 de abril de 1819) y en esa ocasión, recibió la Orden de los Libertadores de Venezuela. En la batalla de Carabobo (24 de junio de 1821) era integrante de uno de los regimientos de caballería de la primera división de Páez; allí rindió la vida.

Eduardo Blanco, en Venezuela heroica, narra el momento cuando, herido de gravedad, Camejo compareció ante el general Páez y con voz desfalleciente le dijo: “Mi general, vengo a decirle adiós porque estoy muerto”. Murió el 24 de junio de 1821.

Pedro Camejo "Negro Primero" muerto en el Campo de Carabobo

Facilitadores Pedro Araujo.
Deysi Lares

24 De Junio. Día del Ejercito Venezolano

24/06/2017



El día del Ejército empezó a celebrarse el 24 de junio a partir del año de 1949, por Decreto del Coronel Carlos Delgado Chalbaud. Pero entiéndase que al decir Ejército se refería a todas las fuerzas militares de Venezuela.

 En 1958, a raíz de la caída de Pérez Jiménez, se dividieron las fuerzas en Ejército, Marina (la Armada), Aviación y Guardia Nacional. (Fuerzas Armadas de Cooperación).

A partir de entonces, el día del Ejército está referido solamente al componente terrestre de la Fuerzas Armadas, como heredero directo del Ejército Libertador, el que figuraba como Ejército nacional desde 1811.

El Ejército nace cuando lo hace la Nación. Así podemos tomar el 19 de Abril de 1810, como el día genérico de nuestra Independencia, como el origen de esta importante Fuerza. Su preámbulo lo encontramos en época de conquista, en cuyos tiempos de mestizaje vemos cómo las autoridades españolas militarizaban, en 1745, las compañías de indios de las Provincias de Barcelona y Cumaná, y ya para 1754 se establece, con carácter permanente, la primera unidad Batallón de magnitud.

En la Capitanía General de Venezuela, en 1777, ya habían Unidades del Ejército Colonial, formadas por venezolanos, que cumplían las misiones propias de esta Institución permanente en las llamadas: a pie firme y las de milicias. Sin embargo, el Ejército nace el 19 de abril de 1810 cuando una formación militar se negó a rendir los honores correspondientes al Capitán General, representante de la autoridad del Rey, dueño y señor de estas tierras, por derecho de descubrimiento y conquista.

En ese momento figuran, de manera activa en la Revolución, Oficiales criollos y pardos como José Félix Rivas, Lino de Clemente, los Coroneles Nicolás de Castro y Juan Pablo Ayala, así como el Capitán Simón Bolívar.




Durante esos inicios, el Ejército no tenía un carácter institucional, no había tiempo para preparar soldados en disciplinas castrenses. Sólo requería de hombres rudos y aguerridos, capaces de combatir al enemigo hasta vencerlo. La jerarquización se establecía por méritos de guerra y, sobre la base de ellos, se establecían los grados, el mando y las condecoraciones.

Siguieron las guerras civiles y las pugnas internas, políticas y militares hasta 1935. A raíz de la muerte de Gómez, empieza la tecnificación y el profesionalismo, egresando los Oficiales de la Escuela Militar, con la formación técnica y conocimientos cívicos, para tener la capacidad necesaria requerida en el comando de tropas.

Así comienza una época de mejoramiento de los cuarteles e incipiente estructura de organización, donde se incluye la humanización del sistema de reclutamiento, el pago al personal de tropa y oficialidad, se crean las escuelas de especialización. Es así como se perfecciona el Ejército en la era democrática, hasta concebirlos como los tenemos actualmente.








Facilitadores Pedro Araujo.
Deysi Lares

24 De Junio Batalla de Carabobo

24/06/2017

La Histórica Batalla de Carabobo contra Españoles en Venezuela.



El 24 de junio de 1821, Simón Bolívar sella la liberación del pueblo venezolano. Hoy se marcan 195 años de la crucial batalla para la independencia de Venezuela.

Una histórica batalla se disputó en Valencia, estado Carabobo hace 195 años. Quizá lo más notable es que por primera vez, las milicias fueron apoyadas por fuerzas del pueblo, lo cual no se logró por ningún otro militar más que Simón Bolívar.

La crucial “Batalla de Carabobo” del 24 de junio de 1821 aseguró la independencia de la República Bolivariana de Venezuela.

Unos seis mil hombres comandados por el general Simón Bolívar, el Libertador de América, se organizaron en tres divisiones bajo el mando de los generales José Antonio Páez, Ambrosio Plaza y Manuel Cedeño, para enfrentar a las tropas españolas del ejército realista a cargo del mariscal de campo Miguel de la Torre.

Esta batalla ha sido considerada la más importante que se haya librado en el país suramericano, ya que marcó el fin del dominio de la Corona Española sobre el territorio venezolano.

El padre de la Patria, Bolívar, Simón Bolívar, quien tras un reconocimiento desde las alturas de Buenavista, llegó a la conclusión de que era imposible ganar atacando al enemigo de frente y por su vanguardia. Entonces, es que ideó una táctica militar orientada a atacar por el flanco derecho al enemigo. Así, decidió seguir por el camino hacia el centro de la posición defensiva, pero primero reagrupar a las tropas en ambas direcciones.



El combate fue dividido en tres divisiones. La primera comandada por José Antonio Páez e  integrada por los batallones Bravos de Apure y los Cazadores Británicos, además de siete regimientos de caballería.

La segunda fue puesta a cargo del general Manuel Cedeño, y constituida por los batallones Tiradores y Vargas, y también por un escuadrón de caballería.

La tercera fue asignada al coronel Ambrosio Plaza y constó de cuatro batallones: el de Rifles, Granaderos, Vencedor de Boyacá y Anzoátegui. En total, eran seis mil 500 hombres.

Fue así que Simón Bolívar y sus leales combatientes se impusieron magistralmente a los realistas, tras lo cual se inició una intensa persecución en contra del ejército español, al cual se le atacó de frente, ahora sí, con infantería, y, por la derecha, con caballería.

Mientras, La Torre le ordenó al regimiento de los Lanceros del Rey que atacara a la caballería patriota, pero esta unidad no sólo desobedeció la orden, sino que huyó ante la embestida de las fuerzas republicanas, con lo cual el ejército patriota proclamó la victoria.

La exitosa campaña militar fue librada sobre una extensa sábana de unos cuatro kilómetros de longitud de este a oeste,  y tres kilómetros de norte a sur.

El escenario: una llanura bordeada al norte y al oeste por numerosas colinas y cerros, ubicada al  suroeste de la ciudad de Valencia. Al norte, la quebrada de Las Manzanas y Carabobo, que da nombre el campo.

La batalla de Carabobo fue la acción más importante para la independencia de Venezuela.

A pesar de que la guerra prosiguió hasta 1823, debido a que algunos miembros de las fuerzas realistas  lograron escapar de la embestida bolivariana, los españoles en sí estaban liquidados.

Esto le permitió a Bolívar iniciar las Campañas del Sur mientras que sus subordinados acababan con focos de resistencia española dispersa.

Estos últimos focos de resistencia cayeron en campañas posteriores.

Cumaná en el oriente fue tomada poco después, el 16 de octubre del mismo año.

Mientras, Francisco Tomás Morales, quien logró refugiarse en Puerto Cabello con dos mil sobrevivientes de Carabobo y mil hombres de la guarnición local, y otros más que se fueron uniendo para formar una fuerza de alrededor de cinco mil  200 hombres, reconquistó Maracaibo y Coro el 7 de septiembre y 13 de noviembre de 1822, respectivamente.

Tras la derrota realista en la batalla naval del Lago de Maracaibo el 24 de julio de 1823, y el asedio planteado por el general Páez en Puerto Cabello, la situación se tornó insostenible para los realistas, quienes se vieron obligados a abandonar la plaza el 8 de noviembre de 1823. Dos días después, el castillo de San Felipe fue tomado, acabando así por completo último reducto de los realistas y culminando la guerra de independencia en Venezuela.

Entre los patriotas que pelearon destacan José Antonio Páez, Manuel Cedeño, Santiago Mariño, José Francisco Bermúdez, Pedro Camejo (Negro Primero) y Cruz Carrillo. Cedeño, Plaza y Camejo no lograron ver el final de la batalla, pues murieron mientras luchaban.








Facilitadores Pedro Araujo.
Deysi Lares

Simón Bolivar es proclamado como Jefe de la República y de los ejercitos

  El 7 de febrero de 1816,  Simón Bolívar fue proclamado Jefe Supremo de la República y sus Ejércitos, en una asamblea celebrada en la Villa...